BIHUB PATH

16 noviembre, 2020

Sports Tomorrow – Día 6

Events

APÚNTATE AHORA A SPORTS TOMORROW

ÚNETE AHORA
318K

“El entrenamiento del cerebro no consiste en desconectarlo de sus emociones, sino en tenerlas en el momento correcto”

La profesora Dehra Harris ha moderado un debate entre Tara Swart, doctora en Medicina y neurocientífica, Aureli Soria-Frisch, director de neurociencia del Startlab de Barcelona y Riccardo Ceccarelli, médico de Fórmula 1, sobre las particularidades del cerebro de los deportistas y la posibilidad de entrenarlo para alcanzar metas más altas.

Swart ha comenzado explicando el concepto de neuroplasticidad, fundamental para entender qué ocurre en el cerebro de los deportistas. Se trata de la capacidad que tiene el cerebro humano para crecer y cambiar a lo largo de la vida. Todas las emociones que experimentamos, lo que grabamos en la memoria y lo que aprendemos es de lo que se forma y sigue desarrollándose pese al paso de los años.

Esta doctora trabaja con ejecutivos y deportistas para ayudarles a cambiar. A ser consciente de lo que no son conscientes y necesitan serlo para dar un paso más allá y avanzar. “La mayor barrera que puede tener alguien es no saber qué es lo que le está frenando”, ha explicado. El problema para un deportista es que mientras se realiza este proceso de toma de conciencia, el cerebro descuida otras funciones y puede deteriorar tu rendimiento en otras facetas. Para un empresario no sería un grave problema, sin embargo, para un deportista puede ser lo que marque la diferencia entre la victoria y la derrota.

Para intervenir directamente en el cerebro, Soria-Frisch ha contado que existen varias herramientas que normalmente se emplean para tratamientos como la epilepsia o la depresión. Algunos de estos métodos ya se han puesto en marcha en el deporte. En equipos como el Milan o el Manchester United, se emplearon sistemas de entrenamiento cerebral (brainwave training) para aumentar la atención cognitiva y la estabilidad emocional.

La tecnología ECG puede leer las señales que emite nuestro cerebro y transformarlas en un código digital que permita medir el rendimiento cognitivo. Con estos datos se puede comprobar que el cerebro de los atletas es diferente. El deporte se basa, generalmente, en bucles de percepción, ha explicado, donde la cognición juega un rol muy importante. La capacidad del de los atletas es predecir mejor las situaciones. De hecho, a través de un análisis del cerebro ya se puede ver qué deportistas van a ser mejores.

En este punto, Swart ha intervenido para comentar que, durante una temporada, no es recomendable que un atleta aprenda cosas nuevas, puesto que puede afectar a su rendimiento, pero que la neuroplasticidad se debe entrenar en los parones para que se encuentre en óptimas condiciones al inicio de una temporada. Por ejemplo, se intentar aprender un idioma nuevo o a tocar un instrumento. Eso hará que para un deportista luego sea más fácil adquirir una nueva técnica cuando vuelva a los entrenamientos.

Finalmente, Ceccarelli ha mostrado los resultados de sus análisis del cerebro de los pilotos de Fórmula 1. La principal diferencia que muestran los mejores es una escasa actividad en el lóbulo frontal en comparación con la gente común. Optimizan al máximo el funcionamiento de su cerebro y tienden a hacerlo todo automáticamente. Si se compara su actividad con la de un estudiante, se aprecia que este tiene mayor probabilidad de generar pensamientos negativos -miedo, ansiedad- que aumentan las posibilidades de que se equivoque. Está comprobado que a los pilotos les puede ocurrir lo mismo que a los estudiantes. Por ejemplo, en mediciones que ha realizado durante un circuito, han comprobado que, en la mitad del recorrido, si el piloto va bien y empieza a pensar que tiene que seguir haciéndolo bien, se tensa y comete errores que le preocupa y le lleva a cometer aún más errores. El mejor piloto es el que ha trabajado su concentración o domina su mente hasta el punto de abstraerse y ejecutar todas sus funciones de manera automática, sin pensar o sin que otros pensamientos interfieran en ellas.

Hasta ahora, estas mediciones han servido para analizar a jóvenes que quieren dedicarse a la Fórmula 1. Los managers pueden decidir en quién invertir si un informe del funcionamiento de su cerebro ya indica que no va a poder economizar sus funciones. No obstante, ahí Soria-Frisch ha zanjado “no se trata de desconectar las emociones sino de tenerlas en el momento correcto”.

“Puedes invertir en un jugador, pero se terminará retirando, sin embargo, la marca del club tiene que seguir ahí para siempre”

Mario Leo ha moderado una tertulia entre Uri Fleming, de Amazon Studios, Guillem Graell, director del área de marca y marketing del FC Barcelona, y Darren Pearce, de Tennis Australia. La cuestión que han discutido marcará el futuro de las entidades deportivas y los medios de comunicación del futuro. Con el desarrollo que han alcanzado las nuevas tecnologías ¿qué posibilidades tienen las entidades deportivas de convertirse en los nuevos medios?

Graell ha revelado cuál es la situación del FC Barcelona en este contexto. En el club se da la paradoja de tener el estadio más grande del mundo, pero la mayoría de los fans nunca pondrán un pie en él. Otra situación que rige al contrario que la lógica ordinaria del mercado es la del comportamiento de esos fans: El club no idea productos para atraerlos, son ellos los que acuden demandándole productos al club.

Posiblemente, el secreto de este éxito se haya debido, especificó Graell, a que el Barça logró su etapa deportiva más fructífera en los últimos veinticinco años coincidiendo con el auge de Internet, las nuevas tecnologías y las redes sociales. Si hubiese tenido su mejor época en los años 50, hubiera repercutido a escala local; en los inicios de este siglo, ha sido un fenómeno mundial por el boom digital.

Eso ha supuesto establecer sus propios canales de comunicación y plataformas que buscan llenar los huecos de contenidos que se producen cuando no hay partidos. El aumento de visibilidad, ha explicado, creó valor tanto para el club como para sus sponsors. Sin embargo, toda la estrategia ha estado sometida a intermediarios. Algunos, como YouTube, comparten las ganancias con los creadores de contenido. En otros casos hay que pagar para llegar a los fans.

La estrategia mundial del club se enfrenta a una realidad incuestionable. No existe un perfil definido de fans y no están todos localizados en el mismo lugar. Era necesario sentar las bases para que todos pudieran tener la sensación de pertenecer a una comunidad y compartir una pasión.

A la hora de tomar decisiones a largo plazo, se ha tenido en cuenta que se puede invertir en un jugador, pero algún día se tendrá que retirar. Sin embargo, la marca FC Barcelona tiene que seguir ahí para siempre. De hecho, en los nuevos escenarios que se plantean, con una oferta de entretenimiento que tiende a infinito, la marca puede ser el mejor jugador, puesto que: “Ya no competimos solo contra Real Madrid o Manchester United, también competimos por la atención del público”, ha advertido.

Desde el punto de vista de las plataformas de contenido, Fleming ha asegurado que Amazon funciona como si cada día fuese el primero. Tienen al cliente en el centro de su estrategia y, cada innovación, se toma pensando en ellos. Como ha expresado: “Si algo es constante en Amazon es el cambio de modelo de negocio”. Aunque algunas evoluciones son naturales. La empresa empezó vendiendo libros, luego también DVD y, al final, ha llegado al streaming que ha traído por sí solo las emisiones deportivas en directo. Sobre este tema, si se plantea la cuestión de que las entidades deportivas se conviertan en los nuevos medios, a su juicio, de esta manera tendrían menos alcance para difundir sus contenidos que con las plataformas ya existentes. El riesgo que correrían en el caso de dar ese paso sería el de estancarse y perder la posibilidad de atraer nuevos aficionados.

Un caso de localización de las emisiones de gran relevancia es el de Tennis Australia, una entidad estatal que tiene los derechos del Open de Australia de tenis, entre otros deportes, aunque es esta competición la que les aporta el 90% de sus ingresos. Pearce ha compartido que su reto diario es conseguir que las cinco semanas que dura el torneo se conviertan en contenidos para todo el año. Por ahora, han duplicado beneficios, pero su problema es que no tienen un concepto de comunidad como el Barça y ni siquiera son propietarios de los actores principales, como Federer, Nadal o Serena Williams, que son entidades independientes. El margen de actuación que tienen es aspirar a convertirse en un gran teatro que reúna en un mismo espacio a los fans con los mejores deportistas.

¿Cómo se le puede enseñar a un ordenador a medir el dominio en el fútbol?

Investigador asociado del Grupo de Análisis y visualización de datos de la Universidad de Konstanz, Manuel Stein ha expuesto en qué situación se encuentra el análisis de datos en el fútbol y qué retos le aguardan de cara al futuro. Una presentación que ha titulado ’28 papers después’ y ha comprendido siete años de computación y análisis visual de este deporte.

Cuando empezó a investigar, ha contado, el mayor problema que tenía era cómo recopilar los datos. Son caros o inaccesibles, los grandes equipos no los comparten. Por eso se vio forzado a hacer sus propios análisis tomando como fuente los vídeos de los partidos que se daban por televisión.

Su objetivo era el mismo que tienen los profesionales. Encontrar en los datos las respuestas a lo que no se puede ver a simple vista y que los análisis sean automáticos. Por qué un jugador se ha movido o desplazado como lo ha hecho, si responde a una planificación o es su propia iniciativa y, sobre todo, por qué un equipo domina a otro. Sin embargo, la pregunta más importante era ¿cómo se le puede enseñar a un ordenador a medir el dominio en el fútbol?

Sin el apoyo de los clubes, Stein preparó su ordenador para extraer datos de vídeos. Lo primero fue que el programa fuese capaz de detectar a los jugadores por el color de la camiseta, aunque ahí le supuso un problema los partidos que se juegan a diferentes horas por los cambios que supone en la iluminación. Luego hizo un escaneo del tipo de esqueleto de cada jugador para poder contar con su orientación con respecto al balón. Por último, un tracking del balón.

Otro problema que le surgió fue que en los partidos televisados no se ve en el mismo plano a todos los jugadores, a veces ni siquiera el balón. Para ello, diseñó en el ordenador una vista panorámica de todo el campo e indexó frame a frame el plano de la televisión.

No obstante, para los análisis, al ordenador no le basta con poder seguir el movimiento del balón y el de los jugadores, para obtener respuestas automáticas de más variables, es preciso introducirle el contexto. “Hay que enseñarle al ordenador lo que para nosotros es obvio”, ha expresado antes de citar a Johan Cruyff, cuando dijo que el que mueve el balón no es el futbolista que lo conduce, sino el que no lo tiene.

A partir de ahí, Stein ha revelado cómo programó la detección de un espacio de interacción basado en la posición de los jugadores, la distancia a la que se encuentran de otras zonas del campo y la velocidad a la que se desplazan. Un sistema que sirve para medir los espacios libres o, como se dice en el argot futbolístico, el hueco. Su método de análisis calcula qué jugador tiene más ventaja para llegar a ese punto. De esa manera, ha logrado establecer cuáles son las regiones dominantes que controla cada jugador en el campo. Aquellas a las que un rival no podría acceder con un pase directo o, según sus parámetros, esas a las que tres jugadores de un mismo equipo pueden llegar de manera simultánea. Si de lo que se trata es de medir el peligro de los acercamientos a portería o la defensa, esta es la vía para calcular el posicionamiento óptimo de un futbolista.

Una vez lograda la interpretación de juego por parte de un programa, Stein considera que es necesaria la integración de la medición de datos con los vídeos reales de los partidos. Al contrario que con las retransmisiones y los aficionados, para los analistas es un problema la doble pantalla. A esos datos habrá que sumar también las constantes biométricas para poder medir la fatiga de los jugadores. Si al resultado se le pueden introducir casos hipotéticos, un what if que permita a los entrenadores especular con lo que podría haber sucedido y, a la vez, alimentar más los datos del programa, estaremos ante la inminente revolución del análisis de partidos de fútbol.

“Los entrenadores debemos generar contextos en los que el futbolista se pueda sentir libre y desarrollar lo que tiene dentro”

Pablo Franco, entrenador del Al-Qadsia SC kuwaití y ex analista de Julen Lopetegui en el Real Madrid, ha hablado con Isaac Guerrero sobre la creatividad de los jugadores y el papel del entrenador entre la organización colectiva e individual. Un diálogo en el que Franco se ha mostrado partidario del respeto al jugador y sus características particulares.

Su forma de trabajar, ha revelado, se basa en la observación. Intenta comprender lo que tiene dentro cada futbolista para después interactuar con él y que por último todo encaje. El papel del entrenador está en decidir cuándo hay que atraer, movilizar o progresar asumiendo riesgos y, en ese contexto, es el jugador el que al final va a tomar las decisiones.

Un equipo nunca puede responder a las mismas características que imponga un entrenador. Según ha explicado, la identidad parte de unos principios generales y luego son los jugadores los que, relacionándose entre sí, consiguen llegar a detalles diferenciados.

Para él, la autoorganización de un equipo de fútbol pasa por la intencionalidad, no se puede hablar de ese concepto como sistema de juego. Se trata de una disposición que depende siempre de lo que haga el rival y del móvil, el balón, de modo que no tiene principio, ni final, ni fases intermedias.

Para mantener la cohesión y la iniciativa de la platilla, Franco cree que hay que fijarse menos en el balón y más en la faceta personal. “Está demostrado que los grupos futbolísticos son capaces de rendir mejor si como grupos humanos son fuertes”, ha dicho. Aboga por potenciar las relaciones con los futbolistas y entre ellos, que se establezcan vínculos de confianza, porque solo así, compartiendo valores, desarrollarán más juego sobre el campo.

Sin embargo, no considera que la creatividad pertenezca a la esfera individual del futbolista. La mayoría de las situaciones que se van a reproducir sobre el césped demandan la participación colectiva, siempre y cuando no haya presente un crack mundial, y al final la creatividad aparecerá a partir de la interrelación de los jugadores.

Lo que puede hacer el entrenador para fomentar estas situaciones es eliminar prohibiciones o discursos unidireccionales. La tendencia suele ser a restringir los movimientos en el espacio o tomar decisiones por ellos. “Hay que dejar el ego a un lado”, ha proclamado, “y generar tareas y contextos en los que el jugador se pueda sentir libre y dar todo lo que tiene dentro”.

Sobre su faceta de entrenador internacional, ha advertido que es fundamental empaparse de la cultura y el contexto social de los destinos. A veces, no basta con conocer un país, solo entre ciudades ya puede haber grandes diferencias culturales e incluso futbolísticas. Su consejo es tener claro que un entrenador no puede cambiar la cultura de un país, por lo que debe adaptarse a ella o si no, fracasará. “Si como entrenadores creemos que no vamos a encajar en un contexto, lo mejor es dar un paso a un lado”, ha concluido.

“Las jugadoras de fútbol son cada vez más fuertes, más altas y rápidas”

En una triple presentación, la Dra. María Antonia Lizarraga, la Dra. Eva Ferrer y la nutricionista Mireia Porta, han mostrado los cambios fisiológicos y físicos que están experimentando las jugadoras del FC Barcelona.

La Dra. Lizarraga ha analizado las alteraciones en la menstruación entre las deportistas. Debido a la alta prevalencia de problemas en el ciclo menstrual que existe entre las atletas de alto rendimiento debido a una baja disponibilidad energética, los servicios médicos del club han estudiado este posible impacto entre las jugadoras de fútbol. Al contrario de lo que ocurre con las atletas, las cuales presentan un perfil catabólico caracterizado por una pérdida de peso pronunciada, la Dra. Lizarraga ha explicado que las jugadoras de fútbol exhiben un perfil anabólico, representado por un aumento de la masa muscular, de la densidad mineral ósea o de los niveles de andrógenos. Por ello, la estrategia nutricional en estas jugadoras debería ser completamente diferente a la que se utilizaría en un estado de baja disponibilidad energética.

Según la Dra. Lizarraga este carácter hiperandrogénico les podría conferir una ventaja competitiva. Incluso se sugiere que existe una selección natural que hace que exista una alta prevalencia con este perfil entre las deportistas de alto rendimiento. Por ejemplo, en el FC Barcelona se estima que alrededor del 70% tienen un perfil hiperandrogénico. Tal y como ha explicado, hay una forma sencilla de evaluarlo y es midiendo la longitud del segundo y cuarto dedo de la mano derecha. Según varios estudios, tener el cuarto dedo más largo se asocia con este perfil.

En la segunda parte de la presentación, la Dra. Eva Ferrer ha mostrado las evaluaciones que se les realizan a las jugadoras para controlar su salud menstrual. Además de una evaluación ginecológica anual, todas las jugadoras tienen una aplicación llamada “E-Keep” que deben rellenar todos los días y con la que los servicios médicos monitorizan la duración y número de ciclos de las jugadoras. Así por ejemplo pueden controlar determinados factores en cada ciclo con los que intentan atenuar el riesgo de lesiones, ya que, tal y como ha explicado la Dra. Ferrer, el mayor número de lesiones musculares se dan en la fase folicular.

Por su parte, Mireia Porta ha analizado la evolución de la composición corporal de las jugadoras del FC Barcelona, destacando que, de media, en un periodo de 5 años han perdido un 5% de masa grasa y han ganado un 3% de masa muscular. En palabras de la nutricionista, “las jugadoras de fútbol son cada vez más fuertes, más altas y rápidas”. Este cambio se debe sobre todo a una mejora en los procesos de entrenamiento, donde se ha visto que han aumentado considerablemente la carga de trabajo en campo y gimnasio, además de mejores hábitos nutricionales.

Un aspecto importante del departamento médico es adecuar la nutrición al entrenamiento de las jugadoras, de manera que, a través de una escala de colores, a modo de semáforo, las jugadoras reciben indicaciones en función de las necesidades energéticas basadas en su carga de entrenamiento. En conclusión, tal y como ha resumido, “la alimentación ha dejado de ser el entrenamiento invisible y ha pasado a ser un entrenamiento visible y fundamental para su rendimiento”.

“El factor más importante para explicar la diferencia de rendimiento entre sexos es la testosterona”

La Dra. Angelica Lindén Hirschberg, profesora e investigadora en el Instituto Karolinska de Suecia, ha realizado una extraordinaria presentación sobre diferentes alteraciones fisiológicas que pueden ocurrir en la mujer analizando qué impacto tienen tanto en la salud como en el rendimiento.

Para poner en contexto estas afecciones, la Dra. Lindén ha comenzado explicando las diferencias en el rendimiento entre hombres y mujeres. Según ella, “a pesar de que no se reconoce, el factor más importante para explicar las diferencias de sexo en el rendimiento es el nivel de testosterona”. Un mayor nivel de testosterona se relaciona con un aumento de la masa y de la fuerza muscular, además de una mejor capacidad aeróbica. Todo ello confiere ventaja competitiva tanto a los hombres como a aquellas mujeres que presentan valores de testosterona por encima de la media.

En este sentido, la investigadora ha detallado una alteración, conocida como amenorrea atlética, que sufre un porcentaje destacado de mujeres deportistas –oscila entre el 6 y el 69% según la disciplina deportiva – y que se caracteriza por una pérdida de la menstruación. La Dra. Lindén ha analizado detalladamente los mecanismos que subyacen a este estado endocrino, donde la deficiencia energética ocupa un papel crucial en su desarrollo. La inhibición hipotalámica del eje reproductivo (Hipotálamo-Hipófisis-Gónadas) produce una pérdida de peso acelerada, disfunción metabólica y un descenso de los niveles de hormonas femeninas y de testosterona. Todo ello conduce a un estado disfuncional de la mujer que repercute por lo tanto en su rendimiento.

Por el contrario, existe otro estado, denominado Síndrome de Ovario Poliquístico, conocido como SOP, que afecta alrededor del 10% de las mujeres en edad fértil y que se caracteriza por un incremento de la producción de andrógenos, testosterona y principalmente, provocando desórdenes en la menstruación y un descenso en su capacidad fértil. En este caso, esta alteración no está causada por el ejercicio, pero debido a su carácter anabólico. Según la Dra. Lindén, esto podría mejorar el rendimiento deportivo. Las deportistas con SOP tienen de media más masa muscular y presentan un mejor rendimiento, algo que la investigadora asocia en gran medida al aumento de los niveles de testosterona.

Debido al interés que pueda tener esta hormona sobre el rendimiento, ha analizado los datos de un estudio que ha liderado donde se muestra por primera vez en un ensayo controlado aleatorizado a doble ciego el efecto de aumentar la testosterona sobre el rendimiento en mujeres. Así, aquellas que durante 10 semanas incrementaron sus niveles de testosterona de forma exógena, mejoraron su capacidad aeróbica en más de un 8%, lo que señala la importancia de esta hormona para el rendimiento. Por ello, la Dra. Lindén ha expresado que “la creciente evidencia sugiere que el hiperandrogenismo endógeno mejora el rendimiento físico y puede jugar un papel en la elección de las mujeres a la hora de competir”.

Monitorización de las cargas de trabajo ¿qué sabemos hasta el momento?

El Dr. Maurizio Franchini, jefe de rendimiento en A.S. Roma, nos presenta la importancia de la monitorización de las cargas de trabajo en el rendimiento deportivo. La ponencia comienza presentando la variedad de marcadores de carga (tanto interna como externa) que podemos medir. Por ejemplo, existen numerosos marcadores de carga de trabajo externa (e.g., player load, distancia total, distancia a alta intensidad o aceleraciones/deceleraciones) que pueden ser evaluadas con dispositivos GPS y acelerómetros. Sin embargo, en muchas ocasiones no conocemos con detalle la validez o la fiabilidad de estas medidas. De igual forma, tenemos a nuestra disposición diferentes variables de carga interna (e.g., lactato, frecuencia cardíaca, etc.), pero éstas no siempre son factibles desde un punto de vista práctico, o no son útiles en determinados ejercicios como los de velocidad o los intermitentes. Por ello, algo tan “sencillo” como la ratio de esfuerzo percibido puede ser considerado el marcador más útil y fiable de carga interna.

Por otro lado, el Dr. Franchini muestra, basándose en datos de una encuesta realizada por él mismo, como la mayoría de profesionales del fútbol consideran que diversos marcadores de carga externa (e.g., distancia a alta velocidad, aceleraciones/deceleraciones) son los más útiles para monitorizar a sus jugadores, y que son importantes para prevenir lesiones. Sin embargo, en su ponencia el Dr. Franchini expone que pese a este pensamiento generalizado, la evidencia científica que apoya la relación entre estas variables de carga y el riesgo de lesión es pobre metodológicamente (debido en parte a la naturaleza multifactorial de las lesiones, y a la ausencia de evidencia de causa-efecto). Además, la asociación entre marcadores de carga interna y externa depende del tipo de trabajo realizado, por lo que una variable de carga interna puede ser útil para un determinado tipo de entrenamiento, pero no para otros (por ejemplo, el ratio de percepción del esfuerzo no sería útil para sesiones predominantemente técnicas).  Por ello, el Dr. Franchini concluye recomendando la monitorización de cargas como método para comprobar el proceso de entrenamiento y si el jugador está cumpliendo con el trabajo prescrito, pero no como método para predecir lesiones.

¿Qué tratamientos son efectivos para las tendinopatías?

El Dr. Robert-Jan de Vos, médico e investigador en el Centro Médico de la Universidad Erasmus y en el equipo FC Excelsior de Rotterdam, ha realizado una ponencia sobre los tratamientos adyuvantes en el manejo de las tendinopatías de miembro inferior. El Dr. de Vos ha explicado por qué en algunos casos pueden ser necesarios estos tratamientos, sus potenciales efectos, los diferentes tratamientos que existen y, por último, ha resumido la evidencia disponible.

En opinión del investigador “la piedra angular de la terapia debería ser la educación, el control de la carga y el ejercicio”. El problema reside en que a pesar de que la mayoría de las veces se puede ayudar a los deportistas con estos tratamientos, la efectividad se reduce al 50-60% en los pacientes. Otro problema añadido es el tiempo escaso que se tiene para tratar a los deportistas de alto rendimiento. Por ello, es común que los especialistas utilicen otras técnicas con el objetivo de acelerar los procesos de recuperación. Las más utilizadas son los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, las ondas de choque o las inyecciones de corticoesteroides y de plasma rico en plaquetas (PRP).

Tras explicar en qué consiste cada método, el investigador ha explicado que en la mayoría de los casos existe un nivel de evidencia de la eficacia de estos tratamientos contradictoria o baja. Un caso llamativo es el de las inyecciones de PRP, donde únicamente se han hecho 10 ensayos controlados aleatorizados y, en cambio, hay publicadas 400 revisiones. Además, siendo una técnica muy empleada en la actualidad, en la mayoría de estos ensayos el resultado con PRP no es superior al grupo placebo. Por ello, según esta evidencia ha concluido que “en el caso de considerar utilizar algún tratamiento adyuvante, no debemos olvidarnos de realizar ejercicio progresivo, controlar la carga y educar al paciente, ya que la combinación de estas terapias es más beneficiosa que el tratamiento adyuvante solo”.

Por su parte, la Dra. Karin Grävare Silbernagel, profesora asociada de la Universidad de Delaware, ha analizado en su presentación tanto las tendinopatías como las roturas del tendón de Aquiles. Por un lado, la investigadora ha explicado que la rotura del Aquiles ocurre de forma repentina, tiene una incidencia acumulada entre los deportistas menores de 45 años del 5,4% y rara vez presenta síntomas previos. Si atendemos al género, ha explicado que en el 80% de los casos esta lesión ocurre en hombres, mientras que solo el 20% afecta a mujeres. Además, una de las consecuencias de esta lesión es el miedo que se crea en los deportistas por la vuelta a la práctica deportiva. En relación con la tendinopatía, ha explicado que se origina por sobreuso y que tiene una incidencia de hasta el 18,2% en deportistas menores de 45 años. Al contrario que en las roturas de Aquiles, la incidencia es similar entre hombres y mujeres.

Un aspecto importante señalado por la Dra. Grävare en su presentación acerca de la tendinopatía es que “la recuperación sintomática no asegura la recuperación completa de la función músculo-tendinosa en pacientes con tendinopatía de Aquiles. Por ejemplo, las personas que tienen la estructura del tendón alterada, pero son asintomáticos, presentan una alteración de la biomecánica de carrera con adaptaciones neuromecánicas”.

En el caso de las roturas del tendón de Aquiles la investigadora ha reiterado que el tendón debe ser expuesto a una carga suficiente durante la cicatrización para mejorar la estructura del tendón. Además, ha presentado estudios donde ha mostrado que los mayores niveles de actividad física se asociaron con una mejor reparación del tejido. Por ello, ha concluido que “la rehabilitación/movilización temprana podría reducir el riesgo de una nueva rotura, pero debemos asegurarnos de hacerlo correctamente para no aumentar el riesgo de un alargamiento excesivo del tendón”.

Tendinopatía de los aductores: ¿Qué hacen los equipos profesionales?

Yon Álvarez, fisioterapeuta del segundo equipo de fútbol del FC Barcelona, ha explicado el modelo que utiliza el club en el manejo de las lesiones tendinosas de los aductores. Tal y como ha dicho, a pesar de que esta lesión no es la más común en el fútbol, sí es muy incómoda cuando los jugadores tienen que entrenar o jugar con ella. Según los últimos estudios desarrollados en todos los deportes de equipo del club, esta tendinopatía representa el 7,4% del total de lesiones. Un dato relevante es que el return to play de esta lesión es el más largo.

Además, una particularidad de las tendinopatías es que solo el 30% los jugadores interrumpen su actividad, de manera que la mayoría siguen jugando y entrenando con la dolencia. Por ello, Álvarez ha explicado que los programas de recuperación tienen como objetivo atenuar los mecanismos subyacentes a esta lesión, muchos de los cuales están vinculados a la propia acción del juego (ej. cambios de dirección, golpeos o cargas elevadas de carrera).

Siguiendo esta premisa, y tras haber señalado que la reducción del rango de movimiento de la articulación de ambas caderas es un factor de riesgo importante, una gran parte del trabajo tiene como objetivo mejorar la amplitud de movilidad articular. Este trabajo lo refuerzan con entrenamiento de fuerza y estabilización de la zona del CORE. Todo ello lo llevan a cabo de manera progresiva y utilizando diferentes tipos de ejercicios (ej. isométricos, excéntricos, concéntricos, funcionales dinámicos) y superficies (ej. superficies inestables o arena). Ya en la última etapa de la recuperación, Álvarez ha explicado que valoran la reincorporación de los jugadores a los entrenamientos con ejercicios que requieren una mayor carga para el tendón y demanda cognitiva.

En una segunda fase de la jornada, Oriol Balaña, fisioterapeuta del Girona FC, ha mostrado su modelo de readaptación de lesiones. Dividida en 5 etapas, el readaptador plantea una secuencia de tareas con un nivel progresivo de dificultad, tanto física como cognitiva, donde exponen al jugador a diferentes cargas con el objetivo de mejorar los síntomas y la función de la zona lesionada. Por ejemplo, en una primera fase, antes de que el jugador pueda ejecutar una carrera habitual, realizan ejercicios “anti-gravedad” en agua, en bicicleta o en cinta AlterG. A medida que el jugador va adquiriendo confianza y soporta una mayor carga, incorporan movimientos interválicos lineales y multi-direccionales en el campo o en arena a una intensidad cercana a la que supone el juego real.

Ha señalado que para el es fundamental contar con un sistema de evaluación que permita repetir las pruebas de forma sistemática. Así, ha mostrado un sistema de evaluación que clasifica a los jugadores tras haberles hecho las pruebas pertinentes con banderas de diferentes colores. Esto le ayuda a categorizar el estado del jugador y establecer ejercicios y progresiones.

Una ampliación del modelo de medición OBSO de Spearman

Hugo Ríos, de la Universidad Federal de Minas Gerais, ha expuesto su propuesta de mejora del modelo de Off-ball scoring opportunity (OBSO) -oportunidad de gol sin balón- de William Spearman. A partir del análisis de dos decenas de goles del Liverpool en 2019 con los datos obtenidos del Friends of Tracking Initaitive, ha ideado un modelo que permite profundizar en el análisis de las estrategias de ataque de un equipo.

El modelo original de OBSO trabajaba solo con las ocasiones de gol, Ríos entiende que de esta manera nos perdemos en el análisis a los jugadores que están libres para recibir un pase durante el resto del tiempo y medir la posibilidad de pases que podrían haber llegado a su destino si se hubieran hecho, por ejemplo, un segundo antes. Además, el OBSO inicial contaba los pases, pero Ríos ha introducido también la posibilidad de autopases.

Del mismo modo, en el OBSO de Spearman necesitaba que se dieran varias condiciones. Para extraer su coeficiente, tenía que producirse un pase, un atacante debía controlar la bola y un jugador meter el gol. Ríos ha abierto estas posibilidades añadiendo las variables que genera tomar los datos con los pases que se producen en cualquier parte del campo para poder medir la probabilidad de conseguir un gol desde todo el terreno de juego en cualquier lance.

Como resultado, Ríos traduce los datos en un gráfico de control o dominio del campo por equipo en cada transición. Si se añade la probabilidad de marcar teniendo en cuenta el ángulo y la distancia, los datos permiten definir el tipo de ataque de cada equipo y el peligro que reviste con mucha más profundidad. Esto no solo sería útil para que los entrenadores pudieran obtener más información durante la temporada o en los entrenamientos sobre sus modelos de juego, también tendría una función muy importante para scouters y ojeadores que realicen informes de clubes rivales.

 

 

 

 

BIHUB Team

NOTAS RELACIONADAS

¿Quieres saber más?

  • Suscríbete
  • Contáctanos
  • Únete al HUB

Mantente al día con nuestras novedades

¿Tienes preguntas sobre Barça Universitas?

  • Startup
  • Centro de Investigación
  • Corporativo

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.