BIHUB PATH

November 11, 2021

Eventos

“Sin el análisis de datos y los algoritmos del club, ahora estaríamos en desventaja”

By BIHub Team.

Sergio Llana, responsable de análisis de datos de FC Barcelona, ha contado cómo el club ha ido adaptando a su funcionamiento las nuevas tecnologías y métodos de análisis. En la actualidad, aunque hay datos que provienen de empresas externas, el Barça les aplica algoritmos que han sido desarrollados “artesanalmente” en la casa para poder obtener una información específica sobre las necesidades concretas del club. Así, es posible analizar los espacios que se abren en el campo o medir la posesión con los datos de tracking, aspectos fundamentales del ADN Barça, sin cuyo análisis, ha advertido, “ahora estaríamos en desventaja”. Son conceptos complejos del fútbol que antes eran imposibles de identificar y, de cara al mañana, los retos pasan por realizar estos mismos análisis, pero en tiempo real.

“Había gente que me decía que no iba a llegar a ninguna parte, pero yo veía en los datos que mejoraba”

En la V edición de Sports Tomorrow Congress del Barça Innovation Hub se ha vivido un reencuentro entre dos antiguos colaboradores, Frenkie de Jong y Vosse de Boode, la responsable de análisis de datos del Ajax de Amsterdam. El futbolista ha agradecido todo lo que le aportaron los datos desde que estaba en las categorías formativas. Le servían para comparar sus registros y rendimiento con los de las temporadas anteriores y apreciar una evolución y mejora de su juego. “Había gente que me decía que no iba a llegar a ninguna parte, pero yo veía en los datos que mejoraba”, ha confesado.

De esta manera, los datos le aportaron mucha confianza. Más adelante, incluso llegaron a compararse entre compañeros. “Competíamos, porque queríamos ser los mejores, a veces la competición era con uno mismo”. Aunque no marcara goles, ha contado, con los datos pudo medir el protagonismo y la importancia de su juego: “La estadística me ayudó, uno se siente muy halagado cuando ve que le comparan con los mejores”. Ahora en el Barça está interesado en los datos que genera tanto en los entrenamientos como en los partidos. Es ahí donde puede identificar los márgenes de mejora que tiene y localizar en qué facetas del juego podría haber hecho algo más.

De Boode ha subrayado la importancia de los datos para transmitir confianza a los jugadores, como se ha podido comprobar con el testimonio de De Jong. Los datos al final lo que muestran son hechos por encima de sentimientos y sirven “para abrir los ojos”. En el futuro, la analista cree que serán cada vez más imprescindibles no solo por su utilidad a la hora de tener información para tomar decisiones, sino por la Generación Z, que son personas que viven una vida digital, se inspiran con información y están acostumbrados a obtenerlo todo con solo deslizar el dedo.

“El jugador tiene que entender que los datos son suyos, que le pertenecen”

El baloncesto ha cambiado completamente en los últimos diez años y los jugadores y entrenadores tienen que adaptarse, para ello no queda más remedio que acudir a los datos, ha explicado Marc Gasol junto a Brittni Donaldson, responsable de análisis de datos de los Toronto Raptors. El jugador fue plenamente consciente de su importancia después de una lesión en 2016. Gracias a los datos, en el club le explicaron cómo se podía recuperar. Al principio le parecía imposible, pero vio que con la participación del equipo médico y el resto del staff aquello funcionaba.

A la hora de optimizar su rendimiento, le explicaron en qué tiros debería centrarse y cómo podía implicarse más en ataque. Donaldson ha revelado que Marc tenía tendencia a pasar el balón cuando podía finalizar muchas jugadas. Los analistas entendían que esos últimos pases no eran necesarios y se lo mostraron para que fuese más eficiente. Para Gasol, acceder a esta nueva modalidad de conocimiento fue ante todo una forma de mitigar el estrés. Antes, el fallo era algo que le provocaba presión, pero al analizar el juego con la perspectiva que dan los datos, entendió que el fallo forma también parte del acierto y que no hay uno sin otro. “Hay que cometer ese error para acertar”

Lo fundamental, cree Gasol, es la presentación que se le haga al jugador de esos datos. Hay que traducir los números en imágenes, “que todo sea muy sencillo de entender, hay muchas tensiones, mucha competencia, estrés, todo eso va a estar siempre ahí, pero cuando todos estos factores se simplifican, nos ayudan a tomar mejores decisiones”. Otra cuestión es cuando los entrenadores utilizan los datos para justificar que no les interesa un jugador que no les gusta, se ha quejado, ahí lo que se está haciendo es validar su propia hipótesis.

Por tanto, “lo importante es que todo el mundo esté en la misma onda entendiendo la función de los datos de la misma manera”. Si hay algo fundamental, es presentar el dato bien integrado, esa es la palabra clave, ha especificado, integración, para que quienes no han empleado datos no los encuentren como algo agresivo. Donaldson, en este aspecto, ha puntualizado que es necesario educar a los jugadores, porque “cuando el cerebro se ve bajo presión, intenta tomar atajos y el jugador, muchas veces, cuando empieza otro cuarto se olvida de lo que ha pasado en el anterior”.

Si el baloncesto ha cambiado durante estos últimos años, cambiará más cuando se incorporen jóvenes que han contado con numerosos apoyos tecnológicos para poder mejorar su juego. Lo importante es romper barreras, han dicho. Para los profesionales también puede ser “divertido” trabajar con Inteligencia Artificial para mejorar su juego. “Muchas veces los profesionales caemos en rutinas porque te crean seguridad en un ambiente muy inestable y no quieres cambiarlas porque te aportan esa sensación de estabilidad, tú lo que quieres es hacer lo que funcione, pero si quieres que tu carrera sea larga, hay que seguir reinventándose con la evolución del juego”, ha concluido Gasol.

“Cuanto mejor es el rendimiento de un jugador en un partido, es más probable que lance un penalti hacia su lado natural”

El penalti es uno de los lances más decisivos en un partido de fútbol, no solo durante su desarrollo, también en los empates que tienen que decidirse en tandas. Lotte Bransen, de SciSports, ha presentado su investigación Predicting football penalty directions using in-march performance indicators, un método de predicción para intentar averiguar en qué dirección hay más posibilidades de que se lance una pena máxima si se atiende al rendimiento de un jugador durante el partido.

Su hipótesis era que un jugador que ha realizado un buen partido, tendría más posibilidades de lanzar en la dirección de su pierna natural (hacia la izquierda si es diestro) Para calcular su rendimiento, se medían la calidad de los pases. Se introdujeron dos variables, la probabilidad de marcar antes del pase y después del pase. El resultado fue que cuanto mayor era el índice de peligro creado por un jugador, más estadísticamente significativo era su tendencia a disparar hacia el lado natural.

El único problema que presenta el modelo es que al principio de un partido no se han podido recopilar un volumen de datos que permita establecer esta relación. Es al final del encuentro cuando más fácil es apreciar la correlación entre ambos factores. La confianza en uno mismo es algo que no se puede medir de manera objetiva, habría que preguntarle al jugador y contar con su valoración, pero de este modo se establece un análisis válido de la autoconfianza si se relaciona con su juego mejor o peor durante ese partido.

“Si nos acercamos más al concepto de fatiga, podemos optimizar los métodos de entrenamiento”

Manuel Lapuente ha presentado su investigación Modelling Intermittent and fatigue profile of footbal competition con la que ha tratado de realizar diferentes enfoques sobre el concepto de fatiga de un jugador. Actualmente, la intensidad física al a que se juega un partido es un concepto que está en plena evolución. Por ahora no se puede medir la fatiga mental o cognitiva, pero con datos objetivos sobre la carga física podríamos medir “una pieza del puzzle”, ha explicado Lapuente.

La distancia recorrida, los sprints, las aceleraciones y las desaceleraciones, la potencia metabólica, todos son parámetros habituales para medir el rendimiento, pero Lapuente ha propuesto ir más allá. Para ello, ha propuesto profundizar en el concepto de la intermitencia. Es decir, la intensidad será más elevada o menos según lo que interprete el jugador que tiene que hacer. Como es sabido, el fútbol es un deporte en el que abundan las pausas o hay jugadores que no intervienen en el juego durante minutos, aunque estén en movimiento. Para obtener una valoración fiable de la fatiga a partir de sus movimientos, considera que se deben combinar los algoritmos de la potencia crítica y el esfuerzo para comprobar que los jugadores rinden a tres niveles: ventanas de 2 a 6 segundos, de 30 segundos a un minuto, y de tres a seis minutos. Con este enfoque, que podría dar una idea del gasto de energía física, habría un acercamiento al concepto de fatiga fundamental para optimizar los métodos de entrenamiento.

“Cualificar la ganancia obtenida con cada pase, es una variable que permite medir el balance de riesgo en el juego”

Javier M. Buldú ha explicado que el fútbol es un juego que hay que entenderlo como un sistema. Los datos por si solos no aportan nada, solo cobran sentido entrando en relación unos con otros. Es decir, es la conexión entre las partes la que hace que funcione el sistema.

En este sentido, el pase es la forma de conexión entre los jugadores. De ahí que su investigación se base en evaluar cuándo un jugador realiza un pase apropiado. A partir de una medición de tracking, ha ideado un método para medir el riesgo y la ganancia de cada pase. Si había otra opción a la decidida y si esta era mejor. El objetivo es poder trabajar la modulación del riesgo para obtener una ganancia. Por ejemplo, si un equipo va ganando un partido y queda poco tiempo, su interés es que los pases que den revistan poco riesgo, ahí estaría su ganancia. De esta manera, se podrían tomar decisiones al respecto con información específica.

“Hemos logrado que los porteros cubran 43 centímetros más de portería aplicando un entrenamiento diseñado con datos”

Finalmente, ha sido Rony Ibrahim el ganador del premio al mejor paper de la V edición del Sports Tomorrow Conngress del Barça Innovation Hub. Su investigación Bridging the gap betweeb biomechanical research and practice in training the goalkeeper´s diving save estaba orientada a mejorar los movimientos de los porteros basándose en información obtenida con datos. La hipótesis de partida era ¿podemos establecer un nuevo entrenamiento para porteros?

El análisis se centró en el uso de las piernas que empleaban para las paradas y para coger impulso, así como las posiciones que tomaban antes de parar. Se midieron los ángulos de las rodillas y se registró la amplitud de la posición según la longitud de la pierna. Además, se introdujeron variables como la velocidad. Como resultado del estudio, se pudo identificar qué músculos contribuían más a salvar los goles.

A partir de aquí, se programaron unos entrenamientos de doce semanas con once porteros de elite. Hubo una parte técnica, además de fortalecimiento y condicionamiento. Se hicieron pruebas antes de los entrenamientos y después en las que se midieron los tiempos de parada en función de la distancia para poder realizar comparativas. En esas doce semanas, se registró una mejora en las paradas de 0,008 segundos por metro, una amplitud preparatoria mejor en un 7,9% y un aumento de la velocidad media del impulso de 0,82 metros por segundo. Todos estos datos traducidos a la capacidad de parar mejor, mostraban que, por ejemplo, a la hora de parar un penalti, el guardameta cubría 42 centímetros más. Una distancia que puede ser decisiva.

“Con los datos, la FIFA quiere introducir un lenguaje futbolístico nuevo”

Nicolas Evans, de la FIFA, ha explicado los esfuerzos que realiza su organización para automatizar la recogida de datos en todo el mundo. Su objetivo es no depender de personas para poder consultar los datos. Desde hace tres años, la FIFA ha apostado por el tracking para “introducir un lenguaje futbolístico nuevo”. Hasta ahora los datos eran muy pobres y los modelos tenían muchos errores, pero ahora están trabajando en la identificación de la velocidad de los jugadores y la definición de aspectos del juego como el regate. Considera que pronto podrán llegar a tener una precisión de más del 90%, “que es mejor que nada”, para que esta tecnología esté disponible para todos los sub-17. En un futuro, ha pronosticado, “mis hijos jugarán un partido y podrán extraer todos estos datos, eso les convertirá en mejores aficionados”.

“Si no se tiene claro qué se va a hacer con los datos que se extraen, eso acaba en fracaso”

Susana Ferreras, Data Scientist del Arsenal, y Marco Benjumeda, de Olocip, han conversado con Paul Power sobre la situación del profesional de datos en un mercado que cada vez los va demandando más. Ferreras ha destacado idoneidad del perfil de analista que se interesa tanto por los datos como por el deporte y a la vez es capaz de simplificar al máximo la información para que se entienda fácilmente. Por otra parte, ha revelado que en el mundo del fútbol el trabajo del analista es más fácil que en otras empresas porque existe una convivencia natural entre todos los profesionales del club, lo que ayuda a generar preguntas, que es precisamente la materia prima que necesita el analista para ponerse a trabajar y lograr aportar una información útil. En este sentido, Benjumeda ha señalado que es importante que los datos que se obtienen estén alineados con los objetivos que persigue la entidad para la que se trabaja. “Si no se sabe bien qué hacer con os datos que se extraen, eso siempre acaba en fracaso”

“Prefiero perder lectores por no entender la información basada en datos a que piensen que los trato de tontos”

Cada vez es más frecuente que se presente información basada en datos en los medios sobre cualquier tipo de materia, lo que se hace sin manuales de estilo por tratarse de una novedad. Los periodistas John Murdoch del Financial Times, Kiko Llaneras de El País, y John Muller de Space Space Space han debatido sobre las reacciones de los lectores y la línea que sería recomendable seguir para presentar estas informaciones. En la tertulia se ha planteado que hay que ser muy cuidadoso a la hora de aplicar terminología, porque es normal que el público especializado no la conozca. En este sentido, Llaneras ha propuesto formar a los lectores porque cree que “lo agradecen”, de hecho, ha sentenciado: “Prefiero perder lectores por no entenderlo antes de que otros piensen que los trato de tontos”. Además, se ha puesto de manifiesto el conflicto entre el viejo periodismo y el nuevo, mientras que el primero es tendente a juzgar, el análisis de datos muestra hechos, pero no supone un juicio per se.

KNOW MORE

¿Quieres saber más?

  • Suscríbete
  • Contáctanos
  • Únete al HUB

Mantente al día con nuestras novedades

¿Tienes preguntas sobre Barça Universitas?

  • Startup
  • Centro de Investigación
  • Corporativo

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.