BIHUB PATH

February 27, 2021

Psicología
Rendimiento Deportivo

Entrenar cuando no hay entrenamiento

1

El 14 de julio de 2019, durante la rueda de prensa posterior a ganar su quinto torneo de Wimbledon, Novak Djokovic fue preguntado por el secreto de su éxito. “Siempre trato de imaginarme como el ganador”, respondió el tenista serbio. Djokovic consideraba que había sido el partido más exigente a nivel mental que había vivido hasta entonces, y confesaba haberse preparado con intensidad para ese momento: “Hablamos de capacidad de visualizar y prepararte para posibles escenarios. Intento jugar el partido en mi cabeza antes de salir a la pista”.

Existen muchos testimonios de deportistas de élite que coinciden en nombrar el poder de la imaginación a la hora de entrenarse en sus respectivas disciplinas. Michael Phelps comentaba en una entrevista que había momentos durante la noche previa a la competición en que soñaba de una forma muy vívida con su carrera del día siguiente, y lo hacía de principio a fin, visualizando cada uno de los movimientos que iba a realizar: buceo, brazada, tocar la pared, respirar, y volver a empezar. En su época de mayor esplendor, el luchador Conor McGregor se refería a las mismas técnicas, imaginando cada detalle no sólo de sus movimientos sino también del ambiente, los gritos del público o las sensaciones al entrar en la jaula.

El poder de la imaginación

Imaginar nuestro desempeño en cualquier práctica física ha demostrado ser un complemento estupendo para mejorar nuestro rendimiento deportivo. Algo en lo que la neurociencia se ha interesado desde hace tiempo para entender mejor la relación entre pensar en algo y ponerlo en práctica. Parece un contrasentido creer que sólo con visualizarnos golpeando un balón seremos capaces de hacerlo mejor en la vida real. Pero así sucede, y los mecanismos causantes de este fenómeno se descubrieron, como tantas veces sucede, de la manera más fortuita.

En concreto, sucedió en la Universidad de Parma en 1996. El equipo de Giacomo Rizzolatti andaba realizando investigaciones en cerebro de monos cuando descubrieron que unas determinadas neuronas, a las que bautizaron como neuronas espejo, se activaban no sólo al realizar un movimiento determinado, sino también al observarlo en otros. El hallazgo llamó rápidamente la atención de periodistas y neurocientíficos de todo el mundo, que se dividieron entre los que desconfiaron de la propuesta y los que la defendieron, como Vilayanur Ramachandran, que las neuronas espejo eran a la neurociencia lo que el ADN a la biología. El mecanismo subyacente a estas neuronas abría todo un mundo de posibilidades: a nivel mental, realizar una acción, verla o imaginarla tiene efectos muy parecidos.

El principio, por tanto, se basa en que, al imaginar una acción, nuestro cerebro se activa de una manera similar a cuando la hacemos con la práctica real. Este acto de pensamiento promueve, entre otras cosas, el desarrollo de una inervación muscular similar a la del deporte físico. Resultados que también han podido observarse en otras disciplinas no deportivas como tocar el piano, donde se ha comprobado en distintas investigaciones que las áreas cerebrales involucradas en la imaginación del movimiento de las manos son las mismas que se activan durante la práctica real, y que entrenar con la imaginación, sea con un instrumento musical o un deporte, mejora nuestras habilidades motoras en esa área concreta.

¿Debería por tanto sustituir la imaginación del ejercicio al ejercicio en sí? Obviamente no. Pero contemplar la posibilidad de un suplemento mental o imaginativo al entrenamiento clásico no debería descartarse para potenciar al máximo el rendimiento de un deportista, sea o no de alto rendimiento. Como en tantos otros ámbitos, el entrenamiento a través de la imaginación se postula como un gran complemento antes que como un sustituto del ejercicio físico real. Además, ofrece la versatilidad de poder llevarse a cabo en cualquier momento y situación, lo que le da una ventaja imbatible a la hora de poder practicarlo, por ejemplo, mientras viajamos en avión o justo antes de dormir, ya en la cama. Sobra mencionar las posibilidades de este tipo de entrenamiento en épocas de confinamiento. Y, por supuesto, la imaginación tal vez sea la única opción posible para aquellas personas que han tenido que interrumpir su actividad física por culpa de una lesión.

Rehabilitación, imaginación y realidad virtual

De hecho, ya existen múltiples programas de rehabilitación que contemplan tanto la imaginación del movimiento del miembro afectado como otras técnicas análogas que incluyen el uso de nuevas tecnologías como la realidad virtual. Si los mecanismos espejo actúan tanto durante la imaginación como en la observación de un movimiento, poder ver “nuestro” cuerpo mientras “realizamos” un movimiento en un mundo virtual puede llevar a acelerar la recuperación del miembro afectado. Y el motivo está en esas dobles comillas.

La realidad virtual ha demostrado ser una tecnología capaz de hacernos sentir en otro lugar, pero también en otro cuerpo. A fin de cuentas, nuestra forma de percibirnos en el mundo consiste en integrar los distintos flujos de información que vamos recibiendo de forma constante de nuestros sentidos. Dicho rápido y mal: si veo una mano que sale de mi brazo, pienso en abrirla y veo y noto que se abre, o veo que un objeto va a tocarla y, cuando así sucede, noto el contacto, acabaré por interpretar que esa es mi mano. Ahora vayamos con el truco de magia de la realidad virtual: si veo una mano (virtual) que sale de mi cuerpo (virtual) y, al tocarla con un objeto (virtual), noto realmente el contacto (porque un objeto real ha tocado a la vez mi mano real), ¿creeré que esa es mi mano? La pregunta tiene truco porque se respondió mucho antes con la conocida como ilusión de la mano de goma. Sin embargo, esconde una reflexión mucho más importante de lo que parece: podemos engañar fácilmente a nuestra mente para que piense que estamos haciendo algo que, en realidad, no hacemos.

De la misma forma que imaginar el movimiento de un miembro afectado acelera la rehabilitación, moverlo (o, siendo precisos, viendo cómo lo movemos) en realidad virtual produce resultados análogos. Y no sólo por el hecho de que una persona en ese estado logrará tener, de manera general, un mejor estado de ánimo, sino porque mantendremos engrasados los circuitos neuronales que conectan cerebro y músculos al hacer creer a nuestra mente que seguimos practicando el ejercicio para el que estamos impedidos en el mundo real. Incluso en casos donde una persona ha sufrido un ictus, el uso de técnicas de realidad virtual ha demostrado mejorar la condición física del miembro afectado tras la recuperación.

La neurociencia y la psicología están demostrando desde hace tiempo que el entrenamiento de un deportista no tiene porqué quedar circunscrito al área estrictamente física. Un buen equilibrio entre el ejercicio real y otras técnicas que promuevan la imaginación o la visualización (sea mental o a través de vídeos o realidad virtual) de los movimientos, técnicas o jugadas que realizar pueden llevar a un aumento considerable del rendimiento deportivo. Porque ya conocemos el dicho: mens sana in corpore sano. Y viceversa.

 

Jose Valenzuela

 

Bibliografía

  1. Iacoboni, M. Imitation, Empathy, and Mirror Neurons. Annual Review of Psychology 2009, 60:1, 653-670.
  2. Zatorre, R.J.; Halpern, A.R. Mental concerts: Musical imagery and auditory cortex. Neuron 2005, 47, 9–12.
  3. Jeannerod, M. The representing brain: Neural correlates of motor intention and imagery. Behav. Brain Sci. 1994, 17, 187–202.
  4. Henderson A.; Korner-Bitensky N.; Levin M. Virtual reality in stroke rehabilitation: a systematic review of its effectiveness for upper limb motor recovery. Top Stroke Rehabil. 2007, 14(2), 52-61.
  5. https://thesportjournal.org/article/utilizing-imagery-to-enhance-injury-rehabilitation/
  6. https://www.nytimes.com/2014/02/23/sports/olympics/olympians-use-imagery-as-mental-training.html

 

KNOW MORE

¿Quieres saber más?

  • Suscríbete
  • Contáctanos
  • Únete al HUB

Mantente al día con nuestras novedades

¿Tienes preguntas sobre Barça Universitas?

  • Startup
  • Centro de Investigación
  • Corporativo

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.