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noviembre 4, 2022

Nutrición

El papel de la nutrición en la recuperación de lesiones

By BIHub Team.

La nutrición juega un papel integral determinante en la optimización del rendimiento deportivo de cualquier deportista de élite. En el caso de los jugadores de fútbol, es de suma importancia durante los entrenamientos y los partidos y, por supuesto, también en la recuperación de lesiones.

Es importante matizar que el aspecto nutricional de los futbolistas de élite parte de la premisa de los alimentos delante de los suplementos. Y es que, en un mercado con una oferta sobresaturada de suplementos nutricionales, es más necesario que nunca aportar evidencia científica relevante sobre cualquier aspecto nutricional, de acuerdo con las limitaciones de lo que es efectivo, práctico y factible en el entorno futbolístico. En este sentido, la ciencia que sustenta la nutrición deportiva está evolucionando rápidamente y los profesionales deben estar atentos a los nuevos avances.

En respuesta a estos progresos, la Unión de Federaciones Europeas de Fútbol (UEFA) emitió una declaración consensuada, la ”UEFA expert group statement on nutrition in elite football. Current evidence to inform practical recommendations and guide future research (James Collins et al., 2020)”, para la que reunió a expertos en investigación de nutrición deportiva aplicada, así como a profesionales que trabajan con clubes de fútbol de élite y asociaciones/federaciones nacionales, sobre una serie de temas relevantes alrededor de la nutrición del fútbol de élite. Uno de esos temas es el papel de la nutrición en la recuperación de lesiones, que se trata en este artículo.

 

Necesidades nutricionales en el proceso de rehabilitación

 

Las altas exigencias físicas del deporte de élite combinadas con movimientos cada vez más dinámicos, hacen que el riesgo de lesiones también sea alto. Y cuando se produce una lesión, los equipos se enfrentan a un desafío único: recuperar al jugador de la forma más rápida y segura posible. Es también en esta circunstancia cuando la nutrición puede ayudar a optimizar el proceso de rehabilitación y facilitar el retorno deseado.

La mayoría de las lesiones desencadenan rápidamente procesos inflamatorios que inician la cicatrización de heridas y la reparación de tejidos blandos y/o huesos (proceso de curación de lesiones). En esos momentos se debe garantizar una ingesta suficiente de energía y proteínas, así como evitar deficiencias de calcio, vitaminas D y C, zinc, cobre y manganeso, que pueden afectar el proceso de curación iniciado.1, 2

Además, como las lesiones sufridas en el fútbol generalmente ocurren cuando se producen intensas contracciones musculares, es probable que esto exacerbe el nivel de inflamación sistémica y local después de la lesión (una respuesta fisiológica que se supone que contribuye al posterior descondicionamiento del músculo y/o tendón).3

Si bien una variedad de ‘nutracéuticos’ (productos presentados como una alternativa farmacéutica que dicen tener beneficios fisiológicos) -incluidos los compuestos fenólicos, curcuminoides y ácidos grasos poliinsaturados n3- se han propuesto como estrategias potenciales para combatir el proceso inflamatorio agudo,4 es necesario seguir haciendo estudios sobre sus efectos antiinflamatorios en humanos.

 

Nutrición para mantener la forma física durante la lesión

 

Después de una fase inicial de gran componente inflamatorio se inician una serie de etapas de reparación y remodelación de los tejidos en los que la inmovilización y consecuente atrofia por falta de estímulo lleva un rápido deterioro, que posiblemente sea de mayor relevancia nutricional para el futbolista lesionado debido al tiempo que se pasa en esta fase; la rehabilitación requiere un período (de días a meses) de desuso de todo el cuerpo (p. ej., hospitalización/reposo en cama), de una parte del cuerpo (p. ej., inmovilización de las extremidades) y/o una actividad reducida (p. ej., carga de entrenamiento reducida/ausente). Durante este tiempo, se puede esperar un rápido deterioro de los tejidos blandos y los huesos como resultado de la descarga mecánica:

 

  • El músculo esquelético parece ser el tejido más susceptible al desuso, con atrofia y desacondicionamiento (p. ej., capacidades generación de fuerza reducidas) evidentes después de sólo unos pocos días.7

 

  • En los huesos se da una desmineralización ósea tan solo una semana después del desuso.8

 

  • Aunque el tejido tendinoso parece más resistente a la atrofia por desuso, en alrededor dos semanas su actividad metabólica y su funcionalidad se ven afectadas.9, 10

 

Esto implica que se deben monitorizar las alteraciones en los requerimientos de energía durante la rehabilitación y es necesario ajustar energía y reparto de comidas para modular los efectos del desacondicionamiento.11, 12

 

La importancia de la proteína

 

Una disminución en la ingesta de proteínas en la dieta acelerará la pérdida de masa muscular independientemente del balance energético.13 La resistencia al anabolismo propia de la inflamación y del falta de uso requiere estímulos específicos en forma de bolis proteicos con suficiente cantidad de leucina14, 15.

En este sentido, las recomendaciones actuales para atenuar la pérdida muscular (y recuperar músculo) durante la rehabilitación incluyen distribuir16, 17 cantidades adecuadas (20-30 g)18, 19 de proteína rica en leucina (≥2,5 g por comida)15 a lo largo del día, incluso antes de dormir.14 Cabe apuntar que la eficacia de dicho enfoque está respaldada por datos de laboratorio (limitados)20 y estudios de casos aplicados en deportistas de élite,21 con la ingesta diaria recomendada de proteínas resultante de ≥1,6 g/kg de masa corporal.22

Merece una consideración aparte la proteína de colágeno, muy importante en esta etapa de la lesión ya que la tasa de síntesis de proteína de colágeno óseo también aumenta en respuesta a la provisión de proteína,27 con un efecto positivo general sobre el recambio óseo.28  Además, el colágeno presente en el músculo parece resistente a los efectos anabólicos de la proteína.27

En conjunto, por lo tanto, los datos disponibles sugieren que las consideraciones nutricionales para la rehabilitación de huesos y tendones son similares a las del músculo después de una lesión (con respecto al balance energético y la ingesta de macronutrientes).

También se debe tener en cuenta que las diferentes fases de la lesión requieren unas necesidades nutricionales distintas según la etapa y la duración de la misma. Como ejemplo, un caso reciente calculó el gasto de energía de ~3100 kcal/día durante las primeras 6 semanas de rehabilitación del ligamento cruzado anterior (LCA) en un jugador de élite de la Premier League,31 dato cercano al de los jugadores en pleno entrenamiento.

Dada la demanda metabólica de los procesos de recuperación de tejidos/heridas, permanecer lo más cerca posible del equilibrio energético y, por lo tanto, evitar reducciones drásticas en la ingesta de energía, es quizás el aspecto nutricional más crucial durante la rehabilitación.

 

Fuentes:

 

1 Curtis L. Nutritional research may be useful in treating tendon injuries. Nutrition 2016;32:617–9.

2 Demling RH. Nutrition, anabolism, and the wound healing process: an overview. Eplasty 2009;9:e9.

3 Pasini E, Aquilani R, Dioguardi FS, et al. Hypercatabolic syndrome: molecular basis and effects of nutritional supplements with amino acids. Am J Cardiol 2008;101:S11–15.

4 Bell PG, McHugh MP, Stevenson E, et al. The role of cherries in exercise and health. Scand J Med Sci Sports 2014;24:477–90.

5 Lin E, Kotani JG, Lowry SF. Nutritional modulation of immunity and the inflammatory response. Nutrition 1998;14:545–50.

6 Tipton KD. Nutritional support for exercise-induced injuries. Sports Med 2015;45 Suppl 1:93–104.

7 Wall BT, Snijders T, Senden JMG, et al. Disuse impairs the muscle protein synthetic response to protein ingestion in healthy men. J Clin Endocrinol Metab 2013;98:4872–81.

8  Rittweger J, Winwood K, Seynnes O, et al. Bone loss from the human distal tibia epiphysis during 24 days of unilateral lower limb suspension. J Physiol 2006;577:331–7.

9  de Boer MD, Maganaris CN, Seynnes OR, et al. Time course of muscular, neural and tendinous adaptations to 23 day unilateral lower-limb suspension in young men. J Physiol 2007;583:1079–91.

10  Dideriksen K, Boesen AP, Reitelseder S, et al. Tendon collagen synthesis declines with immobilization in elderly humans: no effect of anti-inflammatory medication. J Appl Physiol 2017;122:273–82.

11  Biolo G, Agostini F, Simunic B, et al. Positive energy balance is associated with accelerated muscle atrophy and increased erythrocyte glutathione turnover during 5 wk of bed rest. Am J Clin Nutr 2008;88:950–8.

12 Paddon-Jones D, Sheffield-Moore M, Urban RJ, et al. Essential amino acid and carbohydrate supplementation ameliorates muscle protein loss in humans during 28 days bedrest. J Clin Endocrinol Metab 2004;89:4351–8.

13  Stuart CA, Shangraw RE, Peters EJ, et al. Effect of dietary protein on bed-rest-related changes in whole-body-protein synthesis. Am J Clin Nutr 1990;52:509–14.

14 Mathews NM. Prohibited contaminants in dietary supplements. Sports Health

2018;10:19–30.

15  Rodríguez Rodríguez F, Delgado Ormeño A, Rivera Lobos P, et al. [Effects of ß-alanine supplementation on wingate tests in university female footballers]. Nutr Hosp 2014;31:430–5.

16 Cohen PA, Travis JC, Keizers PHJ, et al. Four experimental stimulants found in sports and weight loss supplements: 2-amino-6-methylheptane (octodrine), 1,4-dimethylamylamine (1,4-DMAA), 1,3-dimethylamylamine (1,3-DMAA) and 1,3-dimethylbutylamine (1,3-DMBA). Clin Toxicol 2018;56:421–6.

17 Geyer H, Braun H, Burke LM, et al. A-Z of nutritional supplements: dietary supplements, sports nutrition foods and ergogenic aids for health and performance– Part 22. Br J Sports Med 2011;45:752–4.

18 Geyer H. Adulterated nutritional supplements and unapproved pharmaceuticals as new sources of doping substances for fitness and recreational sports. In: Ahmadi N LA, Göran S, eds. Doping and public health. London, UK: Routledge, 2016: 64–70.

19 Thevis M, Krug O, Piper T, et al. Solutions Advertised as erythropoiesis-stimulating products were found to contain undeclared cobalt and nickel species. Int J Sports Med 2016;37:82–4.

20 Maughan RJ, Shirreffs SM, Vernec A. Making decisions about supplement use. Int J Sport Nutr Exerc Metab 2018;28:212–9.

21  Bradley PS, Sheldon W, Wooster B, et al. High-Intensity running in English FA premier League soccer matches. J Sports Sci 2009;27:159–68.

22 Snijders T, Res PT, Smeets JSJ, et al. Protein ingestion before sleep increases muscle mass and strength gains during prolonged Resistance-Type exercise training in healthy young men. J Nutr 2015;145:1178–84.

23  Smith GI, Atherton P, Reeds DN, et al. Dietary omega-3 fatty acid supplementation increases the rate of muscle protein synthesis in older adults: a randomized controlled trial. Am J Clin Nutr 2011;93:402–12.

24  Deutz NEP, Pereira SL, Hays NP, et al. Effect of ®-hydroxy-®-methylbutyrate (HMB) on lean body mass during 10 days of bed rest in older adults. Clin Nutr 2013;32:704–12.

25  Adams CM, Ebert SM, Dyle MC. Use of mRNA expression signatures to discover small molecule inhibitors of skeletal muscle atrophy. Curr Opin Clin Nutr Metab Care 2015;18:263–8.

26 Wall BT, Morton JP, van Loon LJC. Strategies to maintain skeletal muscle mass in the injured athlete: nutritional considerations and exercise mimetics. Eur J Sport Sci 2015;15:53–62.

27  Babraj JA, Smith K, Cuthbertson DJR, et al. Human bone collagen synthesis is a rapid, nutritionally modulated process. J Bone Miner Res 2005;20:930–7.

28  Townsend R, Elliott-Sale KJ, Currell K, et al. The effect of postexercise carbohydrate and protein ingestion on bone metabolism. Med Sci Sports Exerc 2017;49:1209–18.

29  Farup J, Rahbek SK, Vendelbo MH, et al. Whey protein hydrolysate augments tendon and muscle hypertrophy independent of resistance exercise contraction mode. Scand J Med Sci Sports 2014;24:788–98.

30  Shaw G, Lee-Barthel A, Ross ML, et al. Vitamin C-enriched gelatin supplementation before intermittent activity augments collagen synthesis. Am J Clin Nutr 2017;105:136–43.

31 Anderson L, Close GL, Konopinski M, et al. Case study: muscle atrophy, hypertrophy, and energy expenditure of a premier League soccer player during rehabilitation from anterior cruciate ligament injury. Int J Sport Nutr Exerc Metab 2019;29:559–66.

 

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