BIHUB PATH

3 noviembre, 2020

Efectos de golpear el balón con la cabeza sobre la salud de los futbolistas

Salud y Bienestar

APÚNTATE A PERFORMANCE IN SPORTS TOMORROW

ÚNETE AHORA
318K

Nada le podía hacer pensar al neuropatólogo forense Bennet Omalu que la autopsia que estaba a punto de realizar pondría patas arriba a la todopoderosa Liga de Fútbol Americano. Mike Webster, leyenda e integrante del Hall of Fame de la NFL, había fallecido a los 50 años de edad a causa de un infarto tras múltiples problemas económicos e intensos dolores que le llevaron a perder la cabeza. Tras diseccionar su cerebro, Omalu observó que Webster presentaba daños cerebrales semejantes a los de las personas que sufren Alzheimer o demencia. Los repetidos golpes recibidos en la cabeza durante su carrera deportiva probablemente eran la causa de que Webster padeciera un cuadro clínico de demencia similar al que padecen muchos boxeadores. Los hallazgos neurodegenerativos encontrados eran compatibles con el concepto que el propio Omalu dio llamó encefalopatía traumática crónica o CTE, una enfermedad neurodegenerativa que afectaba notablemente a los jugadores de fútbol americano como consecuencia de la acumulación de traumas cerebrales a causa de su actividad deportiva. Los resultados, publicados en la revista Neurosurgery en 2005,1 hicieron tambalear los cimientos de la Liga de Fútbol Americano hasta el punto de poner en marcha su potente maquinaria jurídica y científica para desprestigiar a Omalu tildándole de “don nadie” y convertirlo en el enemigo público número 1 del deporte norteamericano.

Sin embargo, los casos de muertes de exjugadores de fútbol americano bajo extrañas circunstancias siguieron llegando a las manos de Omalu. Así, poco después llegaba a su laboratorio el cerebro de Terry Long, quien se suicidó a los 45 años tras ingerir anticongelante. Los peores presagios se cumplieron, también tenía CTE. En palabras de Omalu, el cerebro de Long “se parecía más al de un hombre de 90 años con Alzheimer avanzado que al de uno de 45”. Nuevamente los resultados fueron publicados en Neurosurgery,2 una de las revistas científicas de mayor prestigio dentro de su ámbito, sin que la NFL pudiera evitarlo. Y así hasta 17 casos.

Estos hechos adquirieron tal magnitud que, a pesar de las múltiples trabas que puso la NFL, dieron lugar a la película “Concussion” (traducida al castellano como “La verdad duele”), recientemente estrenada e interpretada nada más y nada menos que por Will Smith en el papel del Dr. Omalu. El término concussion –en español, conmoción cerebral– hace referencia a una pérdida temporal de la función cerebral provocada por un traumatismo que irrumpe sobre el cerebro, relacionándose su exposición repetida con el desarrollo de trastornos neurodegenerativos a largo plazo.3

Los golpeos de balón en el fútbol también son un problema

Aunque existe una gran evidencia apoyando que los deportistas de élite presentan un menor riesgo de mortalidad asociada a enfermedades cardiovasculares y cáncer que la población general,4 las consecuencias a nivel neurocognitivo a largo plazo de la participación en deportes de contacto son inciertas. Porque esta problemática no es exclusiva del fútbol americano. Así, por ejemplo, recientes investigaciones del Dr. Michael Lipton de la Albert Einstein College of Medicine de Nueva York han determinado que los jugadores de fútbol (el tradicional, el conocido como soccer) amateur golpean el balón con la cabeza un promedio de más 1.000 veces al año,5 habiendo sido establecido un umbral de 885 golpeos de balón con la cabeza al año a partir del cual se empieza a producir deterioro en el rendimiento cognitivo.6

Recientemente salió publicado en The New England Journal of Medicine un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Glasgow (Escocia) y llevado a cabo en futbolistas profesionales que ya no estaban en activo que tuvo una gran repercusión mediática.7 No en vano, los resultados mostraron que los exfutbolistas tuvieron 3 veces mayor riesgo de muerte por enfermedades neurodegenerativas que la población general. Así, la principal causa de muerte fue por enfermedad neurodegenerativa, representando el 1,7% de las muertes de los exfutbolistas frente al 0,5% de las de los no deportistas. Además, el riesgo de mortalidad por Alzheimer fue 5 veces mayor, 4 veces en el caso de la ELA (esclerosis lateral amiotrófica) y el doble en el caso de muerte por Parkinson en los exjugadores. Por otra parte, analizando los medicamentos que son recetados entre los futbolistas retirados, se halló que estos tenían una probabilidad 5 veces mayor de tomar fármacos prescritos para la demencia que los no deportistas. A pesar de estos resultados, no todo iban a ser malas noticias para los futbolistas, ya que también se encontró que estos tienen un menor riesgo de mortalidad por enfermedades no neurológicas –menor mortalidad general, por enfermedad cardiovascular y cáncer– con respecto a la población general.7

Ahondando en las noticias positivas, un reciente estudio publicado por el mismo grupo de investigadores de la Universidad de Glasgow encontró que estos mismos exfutbolistas profesionales tuvieron un menor riesgo de suicidio –otra de las problemáticas asociadas al fútbol americano y a los impactos repetidos en la cabeza– que la población general.8 De igual forma, los exfutbolistas tuvieron un menor riesgo de hospitalización por trastornos de la salud mental como, por ejemplo, trastornos relacionados con la ansiedad y el estrés, la depresión, el consumo de drogas o alcohol y los trastornos bipolares, en comparación con los no deportistas.8

Conclusiones

Pese a algunos de los resultados expuestos, no pretendemos ser alarmistas ni poner en tela de juicio la participación en deportes como pueden ser el fútbol o el fútbol americano, sino simplemente enfatizar la importancia de realizar una vigilancia activa de la salud neurocognitiva en los practicantes de estos deportes en particular, así como del resto de deportes de contacto en general. Además, como hemos visto, el deporte de élite promueve otros beneficios sobre la salud, reflejados por ejemplo en un menor riesgo de mortalidad por cáncer y por enfermedad cardiovascular en comparación con la población no deportista.

 

 

 

 

Javier S. Morales

 

 

 

 

Referencias:

  1. Omalu BI, DeKosky ST, Minster RL, Kamboh MI, Hamilton RL, Wecht CH. Chronic traumatic encephalopathy in a National Football League player. Neurosurgery. 2005;57(1):128-34.
  2. Omalu BI, DeKosky ST, Hamilton RL, Minster RL, Kamboh MI, Shakir AM, Wecht CH. Chronic traumatic encephalopathy in a national football league player: part II. Neurosurgery. 2006;59(5):1086-92.
  3. Hay J, Johnson VE, Smith DH, Stewart W. Chronic Traumatic Encephalopathy: The Neuropathological Legacy of Traumatic Brain Injury. Annu Rev Pathol. 2016;11:21-45.
  4. Garatachea N, Santos-Lozano A, Sanchis-Gomar F, Fiuza-Luces C, Pareja-Galeano H, Emanuele E, Lucia A. Elite athletes live longer than the general population: a meta-analysis. Mayo Clin Proc. 2014;89(9):1195-200.
  5. Levitch CF, Zimmerman ME, Lubin N, Kim N, Lipton RB, Stewart WF, Kim M, Lipton ML. Recent and Long-Term Soccer Heading Exposure Is Differentially Associated With Neuropsychological Function in Amateur Players. J Int Neuropsychol Soc. 2018;24(2):147-155.
  6. Lipton ML, Kim N, Zimmerman ME, Kim M, Stewart WF, Branch CA, Lipton RB. Soccer heading is associated with white matter microstructural and cognitive abnormalities. Radiology. 2013;268(3):850-7.
  7. Mackay DF, Russell ER, Stewart K, MacLean JA, Pell JP, Stewart W. Neurodegenerative Disease Mortality among Former Professional Soccer Players. N Engl J Med. 2019;381(19):1801-1808
  8. Russell ER, McCabe T, Mackay DF, Stewart K, MacLean JA, Pell JP, Stewart W. Mental health and suicide in former professional soccer players. J Neurol Neurosurg Psychiatry. 2020:jnnp-2020-323315.

NOTAS RELACIONADAS

UN GRAN DESCONOCIDO EN LAS LESIONES MUSCULARES: EL TEJIDO CONECTIVO DE LA MATRIZ EXTRACELULAR

Un editorial publicado en la revista The Orthopaedic Journal of Sports Medicine —en el que han participado miembros de los servicios médicos del club— propone considerar la arquitectura íntima de la zona afectada, valorar a la matriz extracelular como un actor fundamental en el pronóstico de la lesión.

¿Quieres saber más?

  • Suscríbete
  • Contáctanos
  • Únete al HUB

Mantente al día con nuestras novedades

¿Tienes preguntas sobre Barça Universitas?

  • Startup
  • Centro de Investigación
  • Corporativo

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.