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Patrocinadores en la élite. La consolidación de un cambio

Los especialistas en marketing aseguran que a partir de 2022 planificar el patrocinio deportivo tomando como referente a los aficionados dejará de ser útil. Y ello debido a un cambio que la pandemia no ha hecho sino acelerar: la relación del público con los equipos, los deportes y el evento deportivo. Actualmente, solo el 25% de la población se declara seguidora de un equipo. La proporción sube al 50% cuando se considera los que siguen un deporte específico en lugar de un club. Pero solo ocupa el porcentaje masivo de los antiguos aficionados, el 80%, en la categoría general de aficionados al deporte.

Estadios post pandemia. ¿Qué cambios veremos?

Los expertos coinciden: cuando la pandemia concluya definitivamente, los aficionados volverán a los estadios con tantas ganas como antes. Incluso con más, especialmente al principio, mientras sientan la necesidad de recuperar una forma de ocio que habían perdido. La experiencia no va a sufrir grandes cambios, sino que desarrollará las tendencias que ya venían implantándose antes de la aparición del coronavirus. Por este motivo los estadios no cambiarán radicalmente. Solo avanzarán en su transformación.

NBA: el éxito de la innovación permanente

En un estudio de Ypulse sobre hábitos de consumo en Estados Unidos tras el COVID-19, los resultados mostraban que el baloncesto era el deporte favorito y más seguido por la Generación Z y los millennials. Las generaciones más adultas preferían la NFL, el fútbol americano. Mientras tanto en China, denominada como el segundo centro mundial del baloncesto, la NBA es la competición más seguida. Su penetración en las nuevas generaciones a través del streaming, las redes sociales y blogs locales es un éxito. Además, según los estudios de hábitos físicos, después de andar y correr, el baloncesto se ha convertido en el ejercicio más popular en todo el país.

Las líneas de generación de ingresos de un estadio

Cualquier estadio deportivo tiene ingresos directos e indirectos. Los más obvios son los primeros: la venta de entradas, el alquiler de instalaciones, la explotación de las áreas de comida y bebida, tienda del club, tour, y cualquier otra dedicada al entretenimiento o comercial. Los segundos, y no menos importantes, son los derechos de retransmisión, los derechos comerciales y de esponsorización. Ambos son igual de relevantes, con independencia del dinero que generen, porque dependen directamente unos de otros. Si el modelo de negocio no está bien diseñado para explotarlos, de nada servirá construir el estadio más espectacular del mundo.

Innovación y posicionamiento en el mercado de las organizaciones deportivas

Originalmente, el deporte ha tenido como principal fuente de negocio la venta de entradas a eventos en directo. Con el desarrollo de la tecnología, cuando se puso en marcha la revolución televisiva, los derechos de retransmisión aumentaron exponencialmente la rentabilidad de esos espectáculos. Sin embargo, el producto seguía siendo el mismo de forma inalterada.

Lecciones de Tokyo 2020 para la Sports Governance

Los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 no solo quedarán para el recuerdo por la pandemia del coronavirus. Han sido también los más caros de la historia, los de audiencia más baja, y los que han aumentado más el rechazo de nuevas ciudades a acogerlos. Aunque lo realmente novedoso fueron las arduas negociaciones para aplazarlos o cancelarlos, que han seguido desarrollándose hasta el último minuto. Toda una lección para la Sports Governance que ha dado más relevancia si cabe a los perfiles que se necesitan entre los expertos en la toma de decisiones.

El fin de los elefantes blancos, también en los Juegos Olímpicos

Los reyes tailandeses regalaban a sus enemigos elefantes blancos con el objetivo de llevarlos a la ruina, pues era un animal costoso y caro de mantener. Que además no producía nada. De aquí viene la expresión que hoy aplicamos a las instalaciones deportivas que, tras una alta inversión inicial pasan a estar en desuso. O en el mejor de los casos a tener un nivel de actividad muy bajo.

Involucrar a los aficionados del deporte a través de NFT y tokens, ¿han llegado estas nuevas tecnologías para quedarse?

A lo largo de la historia han aparecido diferentes estrategias de ventas y marketing para involucrar a los aficionados y consolidarlos como ‘súper aficionados’, y solo muy recientemente han cambiado radicalmente de formato al pasar a lo digital, pero no en esencia.

Gratis o de pago: el dilema del fútbol europeo y las nuevas generaciones

Los ingresos por derechos de emisión de los clubes de fútbol europeos no han dejado de descender. Y continúan bajando desde que los millenials irrumpieron como aficionados adultos. Esa generación y las que la siguen ya no se sientan frente a la tele. Demandan contenidos a través de sus redes y canales de elección, y dan extrema importancia a la relación entre jugadores e influencers. Ahí está el reciente ejemplo del twitcher español Ibai Llanos, que consiguió la visita de Leo Messi, mientras el jugador rechazaba hablar en los programas deportivos de televisión tradicional.

El auge de las inversiones en el mundo del deporte

El aumento de los salarios de los atletas y su corta carrera deportiva, ha hecho que los deportistas piensen más dónde invertir su dinero mientras compiten. Invirtiendo al principio de sus carreras pueden sentar las bases para sus intereses en un futuro. Invertir en tecnología o marcas es mucho más emocionante que comprar segundas residencias, coches o arte para un número creciente de jugadores.