BIHUB PATH

January 26, 2021

Marketing, Comunicación y Management
Barça Innovation Hub

3 horas o 90 minutos: beneficios de la presencia del fan en el terreno de juego

Más que un océano, es toda una herencia cultural e histórica lo que separa la forma en que tienen los fans de disfrutar el deporte en Europa y América. Una diferencia acentuada por los dos grandes grupos de deportes según su tiempo de permanencia en el estadio, fútbol y baloncesto por un lado, béisbol, hockey y fútbol americano por otro. Estos tres últimos, típicamente estadounidenses, se caracterizan por el juego lento, prolongado por los tiempos muertos. Un buen ejemplo son los encuentros de la Super Bowl, que alarga hasta 4 las 3 horas habituales en cualquier encuentro. Y según un ya clásico análisis hecho por el periódico The Wall Street Journal, con tan solo once minutos de juego efectivo. En el extremo opuesto encontramos el fútbol europeo y el baloncesto, donde la permanencia en el estadio suele limitarse a los tiempos de juego, más pausas y descansos. Un total que no suele sumar más de 90 o 100 minutos. Pero los tiempos del encuentro no son los únicos que definen la experiencia del aficionado durante el matchday. El periodo previo y el posterior son igual de importantes, y determinan tanto su grado de satisfacción e implicación con el equipo, como las cantidades que destina a ticketing, merchandising y food courts del estadio.

La máxima manifestación del pregame y postgame del aficionado es el tailgating americano. Todo un acontecimiento social que podría definirse como “hacer barbacoas y compartir comida y bebida en los aparcamientos de los estadios”. Reuniones que comienzan tres y hasta cuatro horas antes de que comience un partido, y que pueden prolongarse otras dos después de que termine. Alrededor del parking del estadio se suceden un sinfín de fiestas individuales, donde es común ver a los aficionados de ambos equipos exhibiendo camisetas, gorras, bufandas, y cuanto les identifique como seguidores de sus colores. Además de barbacoas, toldos, sillas, y neveras. Es un fenómeno exclusivamente estadounidense, ligado a los equipos de fútbol universitario, y a los de las ligas de hockey y béisbol. Depende para su éxito del espacio disponible alrededor del estadio, concretamente de sus aparcamientos, y tiene mucho que ver con la cultura del coche, tan propia del país.

Pero estos pregame y postgame existen también en Europa desde hace tiempo, con su propio modelo cultural. Aquí las reuniones entre amigos y aficionados se celebran en locales: pubs, bares y restaurantes, donde se sirve comida y bebida. Con unas características comunes que pueden comprobarse si analizamos los 36 estadios europeos que más llenan sus gradas, con más del 98% de ocupación en cada encuentro. Hay en ese listado graderíos de capacidad muy variable, desde 60.000 a 10.000, muy potentes como el Amsterdam Arena, el Borussia o Anfield, o más modestos como el  Turf Moor (FC Bunley) o Excelsior Roterdam. Siendo tan diferentes, todos coinciden en contar con al menos 10 locales en un radio de diez minutos andando -unos cien metros- que los fans identifican como lugares de reunión propios del matchday. Sin embargo, solo en 4 estadios de esa lista de 36 existen food courts, con el extremo del Juventus de Turín, 21 cafés y 8 food courts, y el del Sparta de Roterdam o el Mendizorroza de Vitoria, España, sin ninguno.

En la última década, y sin que ni el tiempo de juego ni permanencia en el estadio hayan variado, el deporte europeo y el americano han encontrado un punto en común. Conseguir que el matchday resulte más emocionante en directo que retransmitido. Uno de los puntos clave en esta competencia radica en algo a lo que nos han acostumbrado los medios: el análisis previo y el posterior. Prolonga el tiempo de diversión, como hacen los aficionados en los locales y food courts. Por eso todas las renovaciones y construcciones de estadios de los últimos años están muy centradas en mejorar la experiencia del visitante, explotando ese tiempo previo y posterior. Existen iniciativas destinadas a crear concesiones en torno al estadio, y así acaparar los locales de ocio beneficiando al propio club. Es lo que lleva haciendo durante varias temporadas el Brighton & Hove Albion FC en su Falmer Stadium (UK). Incluyendo incluso actuaciones de bandas locales durante las dos horas previas al encuentro. En un nivel más básico, se han vuelto también frecuentes los food trucks, autobuses y autocaravanas adaptadas. Un estadio relativamente reciente como el Wanda Metropolitano (Atlético de Madrid, inaugurado en 2017) ha incorporado tres que permanecen aparcados de forma fija entre su aparcamiento y los accesos. Además de los que se desplazan allí durante los encuentros.

Para el interior del estadio, la idea que prevalece es que el aficionado debe disfrutar de la conexión wifi más potente y la mejor comida y bebida. La tecnología ha jugado un papel fundamental, y reservar tu pedido en las 24-48 horas previas, así como pedir telemáticamente desde tu asiento y ser servido en la propia grada son posibilidades cada vez más extendidas. Hay además un nuevo perfil de usuario, que se considera a sí mismo un foodie, y exige alimentos asequibles y de nivel. A fin de satisfacerlo, los expertos ajustan la oferta del food court para proporcionar al cliente un 70% de lo que quiere y un 30% de algo diferente, que le permita experimentar. La presencia de locales firmados por chefs de estrella Michelín adaptados a un modelo de barra, o de local informal, es cada vez más frecuente.

Pero las iniciativas ni siquiera se limitan a la experiencia digital o a la gastronómica. Otro de los aspectos que se cuidan al máximo es la iluminación exterior. Ahora casi todos los estadios renovados o de nueva construcción disponen de fachadas con capacidad de generar juegos de luces mediante tecnología led. Su intención va más allá de la estética, porque contribuye a fomentar la emoción y el engagement de un fan que, no lo olvidemos, pasa dos o más horas disfrutando en compañía alrededor del estadio. Y otras cuantas más cuando su equipo obtiene un buen resultado. Tres horas o noventa minutos que el club siempre puede aprovechar a su favor.

 

Martín Sacristán

KNOW MORE

¿Quieres saber más?

  • Suscríbete
  • Contáctanos
  • Únete al HUB

Mantente al día con nuestras novedades

¿Tienes preguntas sobre Barça Universitas?

  • Startup
  • Centro de Investigación
  • Corporativo

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

Por favor, completa los campos:

El Formulario ha sido enviado exitosamente.